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jueves, 20 de junio de 2019
Para saber un poco... ¿Creían realmente en la eucaristía los primeros cristianos?
lunes, 22 de abril de 2019
Señor toca nuestros corazones!!!
Has puesto dentro de mí el llamado a caminar con los demás. Por eso estoy aquí, en tu presencia, para pedirte que alimentes mi sentido comunitario.
Quiero aprender a trabajar con los demás.
Quiero evangelizar en unión con toda la Iglesia que camina.
Enséñame, Espíritu Santo, a buscar caminos de diálogo y de unidad con los demás cristianos que luchan por tu Reino.
Que nuestra santidad sea comprometida y comunitaria, y no busquemos salvarnos solos.
Tampoco permitas que nos encerremos en pequeños grupos que se sienten superiores.Toca nuestros corazones y nuestra mirada para que aprendamos a abrirnos a todos, para que podamos llegar a todos.
Y danos la sensibilidad del amor para adaptarnos a lo que ellos viven, a sus inquietudes y necesidades.
Así caminaremos con ellos para extender juntos el Reino de Dios.
Ven Espíritu Santo.
Amén."
domingo, 27 de enero de 2019
La señal de la cruz...
Durante las Eucaristías
realizamos la señal de la cruz sobre nosotros en tres momentos:
- Al comienzo de la celebración: nos santiguamos,
es decir, hacemos una gran cruz desde la frente al pecho y desde el hombro
izquierdo al derecho cuando el celebrante dice: “En el nombre del Padre (tocar la frente), del Hijo (tocar el pecho) y del
Espíritu (tocar el hombro izquierdo) Santo
(tocar el hombro derecho)”. - Antes de la lectura del Evangelio: nos signamos,
realizamos una triple cruz pequeña en la frente, en la boca y el pecho, al oír
las palabras: “Lectura del Santo
Evangelio...”. El sacerdote o diácono que va a proclamar la Palabra también
hace la señal de la cruz sobre el Evangelio y después se signa él. - Al finalizar la celebración, cuando el celebrante nos da la bendición, inclinamos
suavemente la cabeza y nos santiguamos de nuevo, como al comienzo (también hay
que inclinarse para recibir la bendición cuando el obispo la da con el evangeliario, libro que contiene
únicamente las lecturas de los 4 Evangelios, en los días solemnes tras su
lectura por un diácono o sacerdote concelebrante)
del Evangelio es una fuerte llamada que la Iglesia nos quiere hacer para
subrayar la gran importancia que se le debe dar. “Somos llamados a ser un
“Evangelio ilustrado”, “el quinto Evangelio”, no escrito con tinta, sino con
nuestra propia vida. Acojamos con la mente, anunciemos con los labios,
conservemos en el corazón, el tesoro de la Palabra y, a lo largo de este
camino, confiémonos al Señor para ser reflejo de la verdadera luz en medio de
las tinieblas del mundo de hoy” (Padre
Antonio, monje en el Monasterio de San Benito de Monte Subiaco - Italia)
raíces bíblicas. Por ejemplo, Dios explica al pueblo de Israel que recite una
frase particular (“Escucha, Israel…”)
de forma diaria, pero también que pongan esa frase “como una marca sobre tu frente” (Deuteronomio 6, 4ss). En segundo
lugar, la oración evoca a cuando el profeta Isaías recibió una visión en la que
un ángel purificó sus labios con carbón ardiendo (cfr. Isaías 6). Por último,
la oración hace referencia a las palabras de la Carta a los hebreos, donde
el autor escribe: “La Palabra de Dios es
viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de doble filo: ella penetra
hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y
discierne los pensamientos y las intenciones del corazón” (Hebreos 4,12).
gesto en Misa, es verdaderamente una oración profunda que nos abre a las
palabras de Jesucristo. Cada vez que escuchamos el Evangelio, Jesús llama a las
puertas de nuestro corazón, esperando a poder entrar.
puerta y permitir que su Palabra, llena de Amor por nosotros, transforme nuestra
mente para tener los pensamientos de
Cristo y mirar a los demás con su misma mirada;
siempre digamos palabras llenas de amor, ternura y consuelo, nunca de juicio y
maldad, y para que proclamemos al mundo entero las maravillas de Dios;
para que tengamos sus mismos sentimientos, que amemos como Él nos ama y ama a
todos, que seamos otros Jesús en este mundo y construyamos, junto con Él, su
Reino de Amor.
Misioneros Digitales Católicos MDC
Elena Fernández Andrés | enero 24, 2019
jueves, 8 de noviembre de 2018
La oveja perdida...
La Fe nos impulsa a meternos en el corazón del mundo como lo hizo Jesús. Es buscar esa oveja perdida y tratar de rescatarla, allí donde nadie va, allí donde no llega la Palabra.
Asumir el compromiso, no solo nos hará crecer en la Fe, sino que nos dará mayor esperanza y amor a nuestros hermanos.
Recordemos, no debemos juzgar la vida de los demás, es más provechoso, acercarse y escucharlo, tratar de darle contención y ejemplo, que perder el tiempo en la critica que no conduce a nada...
sábado, 29 de septiembre de 2018
SAN MIGUEL ARCANGEL
ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL
San Miguel, defiendenos en la lucha, se nuestro amparo contra la perversidad y acechanzas del demonio, has que Dios humille su soberbia.
Y tu príncipe de la milicia celestial, arroja al infierno a Satanás y demás espíritus malignos que vagan por el mundo para perdición de las almas.
Amen.
El Papa Francisco nos invita a intensificar nuestras oraciones en el mes de Octubre en especial el Santo Rosario, y la oración a San Miguel Arcángel, para nuestra protección del ataque del maligno...
CASTILLO SANT'ANGELO
viernes, 17 de agosto de 2018
ORACION
miércoles, 15 de agosto de 2018
ASUNCIÓN DE MARÍA SANTISIMA
La fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, se celebra en toda la Iglesia el 15 de agosto. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la asunción de su cuerpo al cielo.
“En esta solemnidad de la Asunción contemplamos a María: ella nos abre a la esperanza, a un futuro lleno de alegría y nos enseña el camino para alcanzarlo: acoger en la fe a su Hijo; no perder nunca la amistad con él, sino dejarnos iluminar y guiar por su Palabra; seguirlo cada día, incluso en los momentos en que sentimos que nuestras cruces resultan pesadas. María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”.
(Benedicto XVI -2010)
Oración a María Asunta
Oh María Inmaculada Asunta al cielo,
tú que vives bienaventurada en la visión de Dios:
de Dios Padre que te hizo alta criatura, de Dios Hijo que quiso
ser generado como hombre por ti y tenerte como madre,
de Dios Espíritu Santo que en ti realizó la concepción humana del Salvador.
Oh María purísima,
Oh María dulcísima y bellísima,
Oh María, mujer fuerte y reflexiva.
Oh María, pobre y dolorosa,
María, virgen y madre,
mujer humanísima como Eva, más que Eva;
cercana a Dios en tu gracia, en tus privilegios,
en tus misterios,
en tu misión, en tu gloria.
Oh María asunta a la gloria de Cristo en la perfección completa
y transfigurada de nuestra naturaleza humana.
Oh María, puerta del cielo,
espejo de la Luz divina,
santuario de la Alianza entre Dios y los hombres,
deja que nuestras almas vuelen tras de ti
deja que se eleven tras tu radiante camino
transportadas por una esperanza que el mundo no tiene, la de la dicha eterna.
Consuélanos desde el cielo, oh Madre misericordiosa,
y por tus caminos de pureza y esperanza guíanos un día al encuentro feliz contigo
y con tu divino Hijo nuestro Salvador Jesús. ¡Amén!
(San Pablo VI)



