Translate

jueves, 10 de agosto de 2023

DIA DEL DIACONO PERMANENTE

 

           10 DE AGOSTO SAN LORENZO          

 Diacono y Mártir

  ORACION

 Dios y Padre Nuestro,
Fortalece con la gracia del Espíritu Santo
A todos los Diáconos de tu Iglesia,
para que desempeñen con alegría,
fidelidad y en espíritu de comunión eclesial
su ministerio pastoral,
siguiendo los pasos de tu Hijo Jesucristo,
"que no vino a ser servido, sino a servir y
dar su vida en redención de la humanidad"

Te pedimos por las familias de los diáconos casados,
para que sean auténticas "Iglesias domésticas",
según el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret,
y de ella surjan vocaciones sacerdotales y religiosas.

¡Virgen María, Madre de la Iglesia
y Reina de los Apóstoles,
ruega por los ministros del Señor!
¡San Lorenzo, diácono y mártir,
ruega por los diáconos servidores del pueblo de Dios!

Amén. 


martes, 25 de julio de 2023

FIESTA DE SANTIAGO APÓSTOL

 


Hoy 25 de julio es la fiesta del Apóstol Santiago, patrono de España. Por él llega la evangelización a la península Ibérica, para luego llegar a nosotros, a partir del descubrimiento de América...

Seguramente Santiago, con las penurias que paso en esas tierras tan lejanas, que era para ese entonces el confín del mundo, que lo llevo a casi claudicar, pero allí se hizo presente la Madre del Señor, en su primer aparición, (en la advocación de la Virgen del Pilar) que aun estando en vida, lo animo a no bajar los brazos y seguir en la importante tarea evangelizadora.  

Santiago, apodado por el Señor como uno de los hijos del trueno, por ser muy luchador , de un genio impulsivo e impetuoso, a través del Espíritu Santo, se fue moldeando su carácter, hasta llegar con su palabra a todos los corazones, siendo guía y modelo del actuar cristiano, como lo refleja su carta...

Entre uno de los pasajes del evangelio, hoy destaca la Liturgia, la respuesta de Jesús ante el pedido de la madre de los Zebedeos y la reacción  de los Discípulos...
  "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo:
como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".

lunes, 3 de julio de 2023

3 de Julio - SANTO TOMAS APOSTOL

 


VER PARA CREER...

«Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré.»...

No vamos a criticar al pobre Tomás, pero su incredulidad se transforma para nosotros en oportunidad para aprender qué es la fe, a confiar y creer en esta realidad de que Jesús está vivo realmente entre nosotros. Aunque no veamos a Jesús con nuestros ojos, el testimonio de que otros lo hayan visto debería bastarnos para creer, el testimonio del cambio de sus vidas. Y, de hecho, nos basta para creer, porque ni vos ni yo lo vimos pero vos y yo creemos. Hoy somos millones los que creemos en Jesús y lo fueron a lo largo de la historia. Sin embargo, solo unos pocos lo vieron con sus propios ojos y lo tocaron con sus manos.

¡Qué locura!, ¿no? ¿Te pusiste a pensar en eso alguna vez? ¿Cuántos corazones fueron y son felices en esta tierra por haber creído sin ver? Incontables. Está bueno que nos preguntemos todos: ¿soy feliz por creer sin ver o sigo desafiando a Jesús para que se me presente en vivo y en directo? ¿Somos felices de creer en alguien que jamás vimos pero que nos habla al corazón, que nos consuela como nadie, que nos guía en el silencio y que nos anima a no bajar nunca los brazos, que nos da la fuerza para amar cada día?

No sigamos buscando porqué a tantos porqués de nuestras vidas. ¿A qué me refiero? Me refiero a que ya está. Seguro que vos y yo ya sabemos que Jesús está, ya lo experimentamos. No le demos más vueltas. Los muchos porqués hay que dejarlos para la ciencia y son necesarios, pero ese es otro tema. Jesús está siempre en nuestra vida y que, está en miles de personas, nos dé hoy la fuerza para seguir creyendo y amando. Que nos ayude a seguir luchando para darnos cuenta de su presencia.

Todos podemos tener dudas. Todos pudimos desafiar alguna vez a Jesús como lo hizo Tomás, pero también todos podemos ser más confiados. Todos podemos dejar de cuestionar tanto. «En adelante no seamos incrédulos, sino hombres de fe». Hoy hablemos como Tomás y en algún Sagrario de este mundo, o si no, en el corazón, donde está Jesús, digámosle con fe y alegría: «¡Señor mío y Dios mío!» «¡Señor mío y Dios mío!».

(Extraido de Algo del Evangelio)

domingo, 28 de mayo de 2023

PENTECOSTES


San Lucas, en este libro de los hechos, nos presenta la llegada del Espiritu Santo como el nacimiento de nuestra querida Iglesia. Porque a partir de ese momento, no se podra pensar que es una obra humana ya que los Apostoles actuaran solo bajo la guia y direccion del Espiritu de Dios, como instrumentos de su voluntad. El Espiritu Santo , es el elemento nuevo que entra en la comunidad, como su principio vital y como tal, permanecerá hasta hoy día...

Entrada al Cenaculo. El primer piso fué testigo de dos momentos importantes de nuestra Iglesia...La última cena y la llegada del Espíritu Santo!!!


Interior del Cenaculo, reconstruido en el siglo XIV, pero algunas partes de los muros externos, se conservan de la época romana, osea de la época de Jesús...


Envía tu Espíritu Señor,
y repuebla la faz de la tierra


Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas. 

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu espíritu, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra. 

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras;
que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor
Amén 



miércoles, 3 de mayo de 2023

MIERCOLES 3 DE MAYO- SANTOS FELIPE Y SANTIAGO

 


Hoy, 3 de mayo, la Iglesia recuerda a los santos Apóstoles Felipe y Santiago, quienes formaron parte del grupo de discípulos más cercanos a Jesús. Ambos coronaron sus vidas, dedicadas al anuncio de la Buena Nueva, a través del martirio. Ese fue el signo de su fidelidad absoluta al Maestro, Jesús de Nazaret.

Felipe

Felipe nació en Betsaida y, antes de seguir a Jesús, fue discípulo de Juan el Bautista. Fue uno de los primeros llamados por el Señor.

Después de la Ascensión, junto al resto de Apóstoles y la Virgen María, Felipe recibió el Espíritu Santo en Pentecostés. Posteriormente partió a la región de Frigia (ubicada hoy entre Turquía, Hungría, Ucrania y el este de Rusia) para anunciar la Buena Noticia a las gentes de esas tierras.

San Felipe murió apedreado y crucificado en Hierápolis. En el siglo VI sus reliquias fueron llevadas a Roma y colocadas en la Basílica de los Doce Apóstoles. Antiguamente el martirologio romano celebraba su fiesta el 1° de mayo, pero esta se desplazó al día tercero del mes.

Santiago

En la Escritura Santiago recibe el sobrenombre de “el Hijo de Alfeo”. También se le conoce como “el primo del Señor”, porque su madre era pariente de la Virgen María. A él se le atribuye la autoría de la primera epístola católica. En esta se encuentra consignado uno de los principios más importantes de la vida cristiana: “La fe, sin obras, está muerta”.

En los Hechos de los Apóstoles se le describe como un personaje muy querido de la Iglesia de Jerusalén, a quien se le llamaba con frecuencia “el obispo”. San Pablo lo menciona en su Carta a los Gálatas, poniéndolo al lado de San Pedro y San Juan. Además, el Apóstol de Gentes comenta que después de su conversión quiso ver a Pedro, pero no encontró en la ciudad a ningún discípulo sino a Santiago. En su última visita a Jerusalén, Santiago fue directamente a su casa -la casa de Santiago-, donde se reunió con todos los jefes de la Iglesia de Jerusalén (Hch 21,15).

A veces se designa a Santiago como “el que intercede por el pueblo”. Según la tradición, este Apóstol recibe este sobrenombre debido a que oraba siempre pidiendo perdón a Dios por los pecados de su pueblo.

La misma tradición conserva el relato de un episodio en el que Santiago fue causa de escándalo entre fariseos y escribas. El Sumo Sacerdote Anás II, aprovechando la concurrencia que se presentaba en la fiesta judía, lo interpeló diciendo: “Te rogamos que, ya que el pueblo siente por ti gran admiración, te presentes ante la multitud y les digas que Jesús no es el Mesías o Redentor”. Ante este pedido, Santiago respondió: “Jesús es el enviado de Dios para salvación de los que quieran salvarse. Y lo veremos un día sobre las nubes, sentado a la derecha de Dios".

Entonces los sumos sacerdotes -enfurecidos por su respuesta ya que temían que los judíos se convirtieran al cristianismo- mandaron capturar a Santiago y lo llevaron a la parte más alta del templo. Desde allí lo echaron hacia el precipicio. El Apóstol cayó de rodillas y murió mientras repetía las palabras de Cristo: “Padre Dios, te ruego que los perdones, porque no saben lo que hacen".

                                                                                                                           (extraido de:aciprensa.com)

ORACIÓN

Señor: Te pedimos por la intercesión de los Santos Felipe y Santiago, Apóstoles y Mártires, nos concedas la Gracia de vivir esta vida terrena, caminando siempre a tu lado y recibiendo tus enseñanzas, para así, poder trasmitirlas a nuestros hermanos, como lo hicieron ellos, para la Gloria de Dios Padre. 

Amen.

martes, 25 de abril de 2023

25 de Abril - SAN MARCOS EVANGELISTA

 

SAN MARCOS

El evangelista Marcos nació en una familia hebrea acomodada. De él sabemos solamente lo que narran los Hechos de los Apóstoles y algunas cartas de los santos Pedro y Pablo. No fue discípulo de Jesús, aunque algún estudioso lo identifica con el muchacho, hijo de la viuda María, que siguió a Jesús después del arresto en el huerto de Getsemaní.
Marcos colaboró con el Apóstol Pablo, a quien conoció en Jerusalén. Viajó con él a Chipre y, más tarde, a Roma. En el año 66, san Pablo escribe a Timoteo desde una cárcel romana: “Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio” (2Tm 4,11).

San Marcos en Roma y otros viajes
No se sabe si Marcos llegó a Roma a tiempo para asistir al martirio de Pablo, pero lo cierto es que en la capital del Imperio se puso al servicio de Pedro. La Basílica romana de San Marcos, en el centro histórico, testimonia su presencia: se dice que fue erigida en el lugar en el que estaba la casa en la que vivió el evangelista.

San Pedro cita a menudo el nombre de Marcos. En su primera Carta, por ejemplo, leemos: “La iglesia en Babilonia, que ha sido elegida como ustedes, los saluda, lo mismo que mi hijo Marcos” (1Pt 5,13). Aparece también en los Hechos de los Apóstoles (12,12), después de que Pedro fuera liberado milagrosamente de la prisión: “Al advertir lo que le había sucedido, se dirigió a la casa de María, la madre de Juan, llamado Marcos, donde un grupo numeroso se hallaba reunido en oración”.

Después de la muerte de Pedro, se pierde la pista de Marcos. Una antigua tradición lo sitúa en Egipto como evangelizador y fundador de la Iglesia en Alejandría. Otra, refiere que antes de ir a Egipto viajó a Aquileia (en el norte de Italia) para ocuparse de la evangelización de la zona nordeste del Imperio. Allí convirtió a Ergamora, que fue el primer obispo de la ciudad. Tras salir de Aquileia, parece que, a causa de una tempestad, llegó a las islas Rialtinas, núcleo originario de la futura ciudad de Venecia. Allí soñó con un ángel que le prometió que en esa tierra dormiría en espera del último día.

El testimonio supremo de San Marcos

El evangelista Marcos murió probablemente entre los años 68 y 72, en Alejandría de Egipto. En los Actos de Marco (del siglo IV) está escrito que un 24 de abril los paganos lo arrastraron por las calles de Alejandría, atado con cuerdas por el cuello, y luego lo arrojaron a la cárcel. Allí fue confortado por un ángel. Al día siguiente sufrió el mismo tormento, y murió. Su cuerpo había sido destinado a las llamas, pero fue salvado por los fieles y sepultado en una gruta.

Desde allí fue trasladado, en el siglo V, a una iglesia. Según una leyenda, en el año 828, ante la amenaza de los árabes, dos mercaderes venecianos llevaron el cuerpo a su ciudad; y allí permanece sepultado en la Basílica dedicada a él. Algunas reliquias suyas se conservan también en El Cairo (Egipto), en la catedral de San Marcos, sede del Patriarca Copto Ortodoxo.

El Evangelio “concreto” de Marcos

Marcos es considerado como “el taquígrafo” de san Pedro. Su Evangelio fue escrito entre los años 50 y 60. Según la tradición, transcribió la predicación de Pedro, dirigida principalmente a los primeros cristianos de Roma, sin elaborarla o adaptarla a un esquema personal. Por eso, su Evangelio posee gran vivacidad y claridad. Escribió en griego, la lengua más hablada en aquellos tiempos, con el objetivo de demostrar el poder de Jesucristo, Hijo de Dios, que se manifestó en numerosos milagros.

Las palabras del Evangelio de Marcos “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” indican claramente, según el Papa Francisco, qué quiere Jesús de sus discípulos.

Marcos, patrón de Venecia

San Marcos fue elegido como patrón principal de Venecia en el año 1071. A lo largo de los siglos, la ciudad permaneció indisolublemente ligada a su persona, hasta el punto de que el símbolo del evangelista, el león alado, se convirtió en el símbolo de la ciudad.

San Marcos es también patrón de los notarios, los vidrieros y los ópticos. Es venerado como santo por varias iglesias cristianas, además de la católica, entre ellas la Ortodoxa y la Copta, que lo considera su patriarca.

(Extraído de Vatican News)

ORACIÓN:

Señor, llámanos como una vez llamaste a Marcos,
para proclamar y vivir tu palabra.
Inspirarnos por medio de tu Espíritu
y enséñanos a vivir esperanzados
en que tu reino vendrá
y permanecerá entre nosotros...
Te lo pedimos por medio de tu hijo , nuestro Señor Jesucristo.

Amen.




lunes, 20 de marzo de 2023

SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ

 


SAN JOSÉ

Qué maravilla debe haber sido la relación entre ellos, Jesús y José. San José siempre aparece obedeciendo, siendo fiel a la palabra de Dios. San José nunca quiso brillar, nunca quiso sobresalir, todo lo contrario, siempre le gustó el silencio y el anonimato. Tanto que no hay palabras suyas en los evangelios, solo acciones, solo gestos, su propia vida. En realidad habló, habló mucho, pero habló con sus acciones, con su vida...

Nace una pregunta? ¿Qué es lo que recordás de las personas que te marcaron en la vida? ¿Palabras o gestos y acciones? Seguro que recordás alguna frase por ahí, algo lindo, pero lo que más te quedó, ¿qué es? ¿Qué crees que va a recordar de vos tu hijo, tu hija, familia o tus amigos? ...Pensalo. ¿Qué crees que recordarán? Nuestros hijos nos “observan mucho más que escucharnos” Jesús seguro que observó más que escuchar a José.

O en realidad podríamos decir que el observar también es una forma de escuchar y cuando lo que se observa condice con lo que se escucha, queda grabado a fuego en el corazón. José debe haber hablado muy poco, y seguramente nunca dijo algo que después no confirmó con su vida. A nosotros a veces nos pasa lo contrario, machacamos con palabras lo que después no podemos sostener con nuestra vida y entonces, lo que decimos jamás queda en el corazón de los otros. Conviene entonces siempre empezar al revés, vivir y después, si es necesario, hablar...

 “Predica con tu vida y si es necesario con palabras” decía San Francisco de Asís.

Que maravilla es imaginar a Jesús disfrutando de la presencia de su padre en la tierra. Qué maravilla debe haber sido ver a Jesús aprendiendo no de los “discursos” de José, sino de su obediencia cotidiana a la palabra de Dios. Eso es lo que tenemos que aprender cada día más, en nuestras familias, en nuestros grupos, en nuestras comunidades, en la Iglesia...

Dejar de hablar tanto y vivir más el evangelio. 

Pidamos entonces...


Oh bienaventurado San José, muéstrate padre también a nosotros, 

guíanos en el camino de la vida, para que a través de tu guía

podamos reflejar el amor de Jesús con nuestro testimonio de vida.

Concédenos Gracia, Misericordia, Valentía y defiéndenos de todo mal.

Amen.


(Fragmentos de "Algo del Evangelio" SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ)